¿Tienes el espíritu Wanderlust?

¿Tienes el espíritu Wanderlust?

Wanderlust es una palabra alemana compuesta por [wander] caminar, y [lust] deseo, y su definición no se limita a querer viajar, sino a tener un fuerte impulso a conocer lugares nuevos. Es una sensación irrefrenable que hace que necesites viajar a lugares que esconden aún secretos para ti.

Está claro que viajar es algo que nos gusta a todos, romper con la rutina y la monotonía del trabajo no es algo que sólo nos encanta, sino que necesitamos para mantener el equilibrio. Pero una persona que tiene el espíritu del wanderlust va mucho más allá. Siente un impulso que no puede parar, ni describir, por conocer culturas, sociedades y lugares inhóspitos. Siente un cosquilleo si lleva mucho tiempo parado en un lugar y sabe que tiene que ponerse en marcha de nuevo.

Las personas que tienen este espíritu en cuanto vuelven de un viaje ya están planificando el siguiente. Las estaciones o aeropuertos les emocionan y son lugares que desprenden felicidad, aventuras y grandes expectativas. Están al tanto de las novedades de viajes, ya sea con blog o incluso a través de influencers. Y por último, y quizá la más importante, cuando están de viaje se interesan mucho más por los lugareños y la cultura que por las zonas meramente turísticas y que la gente está cansada de ver en fotos o reportajes.

¡Ojo! Según la bióloga Dawn Maslar, de la universidad de Kaplan esta sensación podría tener una explicación genética. Según ella, este sentimiento podría emerger del gen DRD4 en el cromosoma 11: “El gen DRD4 contiene las instrucciones para construir los receptores de la dopamina. Podemos considerar que la dopamina es el químico encargado de dar cierto placer al cerebro”.

Además, Javier Ríos, Psicólogo de la UNAM comenta que si viajas mucho “tendrás muchos beneficios al viajar, siendo el principal la capacidad de adaptación a nuevos cambios. Está habilidad es muy importante en el mercado laboral por que te dará visibilidad sobre otros candidatos y aspirantes en el mundo laboral”. Esto se debe a que las personas que viajan mucho salen con asiduidad de su zona de confort, por lo que están atentos a nuevos retos sin tener demasiado en cuenta si ya tienen experiencia, porque piensan en la que van a adquirir.

Sin duda, la gente que viaja mucho está hecha de otra pasta y es que no sólo están más que acostumbrados a aprender sobre la marcha, sino que tanto si trabajan en equipo como en solitario van a hacerlo perfectamente, y no sólo hablando de trabajo, sino ante cualquier reto en la vida. Saben reconocer el valor de las personas y saben comunicarse con muchísima facilidad.

Así que está claro que las personas con el espíritu wanderlust no sólo viajan, sino que descubren el mundo y se fascinan e ilusionen con cada pequeña diferencia que encuentran.

¿Y tú? ¿Tienes el espíritu wanderlust?