Cómo colgar cuadros sin hacer agujeros

Quieres vestir tu casa con cuadros y otros objetos decorativos pero te acabas de mudar y no quieres estropear las paredes, no tienes taladro o simplemente no puedes agujerear ni romper la pared porque vives en un piso de alquiler. Aquí encontrarás diferentes tipos de cuelga fácil para colgar tus cuadros sin hacer agujeros.

Cinta de doble cara para colgar cuadros

En esta categoría hay muchas marcas y tipos de cintas adhesivas: más finas, más gruesas, menos o más resistentes. Cuanto más grosor tenga la lámina o cuadro, más gruesa deberá ser la cinta. Para un póster de unos 300 grs por ejemplo, te recomiendo una cinta fina tipo celo. Para un marco de fotos o un mapa de corcho sin marco una cinta de doble cara más resistente y gruesa. En cualquiera de los casos, estos son los pasos a seguir:

1. Antes de nada, asegúrate de que la pared está totalmente limpia y lisa.

2. Despega una parte y pégala al marco por las cuatro esquinas para que adhiera mejor.

3. Luego despega la otra parte y presiona durante unos 30 segundos para que quede perfectamente sellado a la pared.

Velcro adhesivo para colgar cuadros

El velcro adhesivo es más resistente que la cinta de doble cara, por lo que soporta un poco más de peso. Es también resistente a la humedad. Al igual que el velcro clásico, consta de dos partes, una que irá pegada a la pared y otra al marco. Los pasos a seguir son los siguientes:

1. Limpia bien la superficie donde va a ir adherido.

2. Despega una parte y pégala al marco. Si es un marco pequeño solo necesitarás un punto de fijación. Si es mayor que 30 x 40 cm, pon uno arriba y uno abajo.

3. Monta la otra parte del velcro al que ya está fijado en el marco y despégalo.

4. Colócalo en la pared y presiona durante unos 30 segundos para que quede perfectamente sellado.

*Te recomiendo marcar con anterioridad la posición de la pared donde irá colocado y ayudarte de un nivel. (Si no tienes nivel, hay aplicaciones en el móvil)

Cómo colgar un cuadro con colgantes de alambre

Seguro que has visitado algún museo o galería de arte donde utilizan este método. Es una forma práctica si a menudo cambias la distribución de tus cuadros. 

Los alambres suelen ir fijados a un riel que se coloca en la parte superior de la pared. La ventaja es que sirve para cualquier tipo de pared y no necesitas hacer agujeros o dañar el muro. Descubre cómo hacerlo aquí.